Este es el museo Guggenheim, en Bilbao. Lo he visitado varias veces. Es extraordinario como obra arquitectónica y sus exposiciones temporales lo suficientemente atractivas como para hacerme volver una y otra vez. La foto es de Manuel Rodríguez Prieto, todo lo que sé de fotografía se lo debo a él. Además de gran maestro.... es mi padre.
Mi última visita al museo fue un tanto improvisada. Me acerqué a Bilbao porque quería visitar Becara, una tienda de decoración que me encanta. Buscaba una mesa de centro; para los sofás. No encontré ninguna, pero me quedé enamorada de un escritorio todo de acero que probablemente vendrá a sustituir a uno antiguo de herencia, desde donde escribo, que nunca me gustó.
Pensaba comer en el Bistró del Guggenheim, que está casi al lado, y contarlo después. Y así fue como surgió mi visita improvisada al museo. Fue la guinda del pastel.
